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Campaña electoral en Ecuador: correísmo sin Correa y la derecha cada vez más unida

Guillaume Long, excanciller de Correa y actual candidato a asambleísta por el correísmo

Guillaume Long, excanciller de Correa y actual candidato a asamblesta por el corresmo

“Fue una decisión muy dura, pero en términos de estrategia política la esperábamos; Correa va a estar muy presente en la campaña, aunque sea a la distancia, ya demostró que es posible en las elecciones municipales de 2019 y ganamos cargos claves”, aseguró el excanciller de Correa y actual candidato a asambleísta por el correísmo, Guillaume Long, en diálogo con Télam.

El dirigente recordó que desde la victoria electoral del correísmo en 2017 que llevó al actual presidente Lenin Moreno al poder, la fuerza del exmandatario tuvo que cambiar varias veces de partido y superar múltiples cambios de reglas de último momento para poder seguir participando de la vida electoral.

“Hoy tenemos partido y tenemos candidato; la candidatura de Andrés Arauz ha vuelto a dar mucha esperanza y no solo en el correísmo más duro; todos reconocen que vamos a llegar a segunda vuelta (presidencial) y, sin dudas, vamos a ser el mayor bloque en la Asamblea Nacional”, sostuvo Long.

Franklin Ramírez, profesor del Departamento de Estudios Políticos de Flacso Ecuador, coincidió en que “la candidatura de Arauz”, un economista joven, “cayó muy bien”, y agregó: “Incluso en círculos de izquierda muy críticos de Correa”.

“Correa tiene un piso de apoyo importante, pero también un techo; un nuevo binomio sin Correa puede suponer una nueva ampliación del electorado” para Revolución Ciudadana, el movimiento del correísmo, destacó el analista en diálogo con Télam y contó que uno de los nombres que más fuerte suenan para acompañar a Arauz es el periodista Carlos Rabascal.

Arauz encabeza la fórmula del correísmo

Arauz encabeza la frmula del corresmo

Para Ramírez, la aparición de la candidatura de Arauz podría además haber provocado la mayor sorpresa de esta campaña electoral: el pacto entre los dos principales referentes de la derecha, declarados enemigos hasta ahora.

El Partido Social Cristiano del exalcalde de Guayaquil Jaime Nebot decidió bajar a su candidata para apoyar al líder de CREO y principal presidenciable hoy de la derecha, Guillermo Lasso.

“Es la primera vez que sucede esto; en 2017, Lasso acusó a Nebot de haber sido responsable de su derrota frente a Moreno; creo que Nebot no quiere ser responsable otra vez de una derrota de la derecha, claramente vieron que tenían que unirse para que sea posible pasar a una segunda vuelta presidencial”, explicó el analista.

Tras las protestas multitudinarias de octubre pasado, el candidato de Pachakutik, la principal fuerza política indígena, venía creciendo en las encuestas y con ello la posibilidad de un balotaje entre el correísmo y este sector, pese a la reciente disputa entre el partido y la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie).

“Con este pacto, Lasso se convirtió en el candidato del establishment, de la derecha”, agregó Ramírez y destacó que el banquero es uno de los dirigentes de derecha con mayores niveles de rechazo comprobados en elecciones anteriores, con un pasado vinculado a la crisis de 1999 y la dolarización del país.

Guillermo Lasso, líder de CREO

Guillermo Lasso, lder de CREO

Pese al alto número de aspirantes presidenciales registrados, solo hay otros tres que puedan influir en el resultado final

Primero, el exministro correísta Arauz; segundo, el millonario y ex dueño del club de fútbol Barcelona Isidro Romero -“se presenta como una opción distinta al correísmo y a la derecha continuista del Gobierno de Moreno con un discurso neoliberal”-; y tercero, el dirigente indígena Yaku Pérez con un “discurso ecológico y transversal que intenta superar la tensión correísmo-anticorreísmo”.

El país se acerca a las elecciones generales del 7 de febrero próximo no solo en un clima de creciente tensión política, sino en medio de una de las peores crisis económica y epidemiológica provocadas por la pandemia de coronavirus en América latina.

Ecuador es el segundo país con mayor tasa de letalidad -es decir de muertos sobre el total de infectados- y el quinto con mayor tasa de mortalidad -número de fallecidos cada 100.000 habitantes- en todo el mundo, según la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos.

Además, es la quinta economía sudamericana que más va a caer este año, alrededor de 9%, según las últimas proyecciones de la Cepal en julio pasado.

Esta cifra podría terminar siendo aun mayor ya que economistas ortodoxos y heterodoxos coinciden en que las recientes medidas de ajuste del gasto público y flexibilidad laboral del Gobierno de Moreno van a aumentar la pobreza, el desempleo y la informalidad.

En este contexto, la popularidad de Moreno se derrumbó, no llega ni al 10%.

“Moreno va a pagar un precio político por el creciente autoritarismo, la persecución judicial, la mala gestión del Covid y la economía; no es candidato y no tiene futuro político…por eso, nos da miedo que empiece a perseguir a Arauz, a los candidatos de la Asamblea o que incline tanto la cancha que genere una campaña en general tan desigual que afecte la legitimidad de las elecciones”, advirtió el exministro.

Para Ramírez, sin embargo, el escenario electoral es aún más sombrío.

El problema no es que la cancha pueda estar inclinada para un lado, sino que dudo que un resultado electoral contrario a lo que ellos (por Lasso y Nebot) desean sea reconocido; hoy no hay mayor garantía en Ecuador, un escenario a la boliviana es altamente posible y está en mente de todos hace meses”, advirtió, en referencia a la crisis que atraviesa Bolivia desde la fallida elección de 2019 y el golpe de Estado contra Evo Morales y con la actual campaña electoral.

Fuente: https://www.telam.com.ar/notas/202009/511797-campana-electoral-en-ecuador-correismo-sin-correa-y-la-derecha-cada-vez-mas-unida.html