Nacionales

El gobierno colombiano pide expulsar del Congreso a senadores que confesaron un asesinato

Piden expulsar del Congreso a senadores que confesaron un asesinato

Piden expulsar del Congreso a senadores que confesaron un asesinato

El Gobierno de Colombia planteó este miércoles a un tribunal de paz que expulse a los dos excomandantes guerrilleros Julián Gallo y Pablo Catatumbo del Senado luego de que confesaran que las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) mataron en 1995 al líder y excandidato conservador Álvaro Gómez.

El Alto Comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, consideró que se debe aplicar a ambos miembros la misma sanción que enfrentan otros parlamentarios procesados, a quienes “se les ha quitado la posibilidad de seguir ejerciendo su calidad de senadores”, informó la agencia de noticias AFP.

Ceballos pidió a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) -creada a partir de los acuerdos que condujeron al desarme de los rebeldes- que valore si hay “incompatibilidad” entre la confesión del magnicidio y la continuidad de Gallo y Catatumbo en el Congreso.

Gallo y Catatumbo llegaron al Legislativo como parte de los pactos de paz firmados hace cuatro años, junto a otros siete líderes del ya disuelto movimiento armado.

La exguerrilla abandonó las armas y aceptó someterse a la JEP a cambio de poder ejercer la política, confesar sus crímenes y reparar a las víctimas.

Los responsables que cumplan con esos compromisos recibirán penas alternativas a la prisión; si no, se exponen a penas de hasta 20 años de cárcel.

Gallo, conocido también como Carlos Lozada, reconoció ayer que él impartió la orden a sus hombres de matar a Gómez por instrucciones del antiguo mando de las FARC.

Días antes, el hoy partido de izquierda se había atribuido el asesinato del jefe conservador -perpetrado por pistoleros a la salida de una universidad de Bogotá- en una carta firmada por Gallo y Catatumbo.

La confesión tomó por sorpresa a un país que por muchos años creyó que detrás del ataque contra el tres veces excandidato presidencial y periodista estuvieron políticos rivales, militares o narcotraficantes.

El caso fue declarado crimen de lesa humanidad y sigue en investigación.

Las confesiones de los exguerrilleros deben tramitarse con pruebas ante la JEP, creada en el marco de la firma del acuerdo de paz y encargada de tramitar los delitos de medio siglo de guerra interna en el país.

Sin embargo la familia de Gómez puso en entredicho esa versión.

Para los allegados del dirigente, el crimen estuvo motivado por la oposición que ejerció Gómez al expresidente liberal Ernesto Samper (1994- 1998), quien para la época estaba inmerso en un escándalo por la financiación del narcotráfico a la campaña que lo llevó al poder.

Ayer, Rodrigo “Timochenko” Londoño, quien fuera el máximo jefe de la exguerrilla de las FARC, pidió “perdón” a la familia del excandidato presidencial.

Además del crimen de Gómez Hurtado, cometido el 2 de noviembre de 1995 en Bogotá, la antigua cúpula guerrillera admitió el asesinato de otras cinco personas, entre ellas dos académicos y el general retirado del ejército y exministro de Defensa Fernando Landazábal Reyes, acribillado el 12 de mayo de 1998.

Fuente: https://www.telam.com.ar/notas/202010/522348-colombia-expulsion-senadores-crimen.html